Metodología para el análisis de los hechos visuales en México, una forma de historiar.

Por: Susana Rodríguez Aguilar (UNAM)*

Algunos de los materiales hemerográficos y testimonios orales generados de la segunda mitad del siglo XX a la fecha en México, me han permitido acercarme a la prensa escrita, al fotoperiodismo, y por supuesto a los distintos materiales realizados y publicados por varios fotógrafos; sin embargo, la lluvia de testimonios para desmitificar la historia oficial posrevolucionaria sólo refleja que “toda historia (oral) es una construcción individual”, misma que busca permanecer en el tiempo; de ahí que corresponda a los historiadores del tiempo presente: administrar las pruebas, evaluarlas e interpretarlas.

Cabe referir que una parte de la metodología que propongo para abordar tanto imágenes como textos publicados en la prensa escrita, se centra en la aplicación de dos instrumentos, los cuales además de interrelacionar distintas disciplinas arrojan elementos cuantitativos y cualitativos poco abordados en la historia cultural y de los materiales periodísticos en México. Conjuntos documentales con valor indicativo que pretenden homogenizar la información contenida en textos y fotos, desde el soporte de origen: los periódicos; fuente primaria de investigación para conocer los distintos contextos de la época, los distintos criterios periodísticos y fotográficos, así como la línea editorial de cada medio.

El primer instrumento lo propuse en 1991, abordó a través de la Teoría Social de la Comunicación de Manuel Martín Serrano dos géneros periodísticos expresivos, me refiero al género que da cuenta de la información: la nota informativa, y al género más acabado de la opinión: el artículo de fondo; ambos analizados bajo el Modelo de Gesta que relaciona actores-personaje y funciones en el relato periodístico, lo que se conoce como la mediación[1].

El segundo instrumento lo propuse en el año 2012, y me permitió ubicar temporal y espacialmente los documentos gráficos de los principales acontecimientos periodísticos nacionales e internacionales cubiertos por el fotógrafo de prensa Pedro Valtierra. Esto es, casi tres mil fotografías publicadas, durante su primera década como fotoperiodista en medios, bajo los parámetros de 20 categorías de análisis y la aplicación de la teoría de la imagen periodística de Lorenzo Vilches [Constantes y variantes en la generación y publicación de la fotografía periodística. Instrumento de investigación] [2].

 

Foto: Pedro Valtierra, La Jornada, 30 de junio 1987

Ahora, esas categorías modificadas las utilizo para buscar, identificar y analizar a la fotografía de prensa como un discurso visual, como un relato de los hechos o de los acontecimientos que trascendieron y pasaron a formar parte de lo que establezco como hechos visuales periodísticos; representaciones culturales e informativas construidas por el fotógrafo y/o por el medio de comunicación.

La nueva propuesta establece que el hecho visual periodístico es la huella, la marca que puede percibirse y volver a existir, por ser ésta el informe de un testigo: el fotógrafo. Testimonio visual con una parte de verdad que no puede ser explicado fuera de su momento, fuera de su época. Textualidad documental con poder narrativo, etnográfico, social, cultural y político.

Aunque también coincido en que el hecho visual de prensa “no ha sido concebido especialmente para la posteridad”, debido a que sólo es un indicio que pretendió informar a los lectores de la época, bajo el encuadre cronológico, bajo la línea editorial marcada por el periódico. Además, y tras contemplar “el solapado retoque” en la fotografía, ésta no puede ser aceptado como un artículo de fe.

En lo general, el hecho visual de prensa también me ha permitido crear un relato sobre el pasado reciente; en particular con las fotografías publicadas por el diario mexicano La Jornada, durante los tres últimos lustros del siglo XX; y de sus avances les daré cuenta próximamente.

Por lo pronto, sólo comparto algunas imágenes de la interpretación del documento informativo que con técnica y estética reflejó los cambios en las costumbres, en los movimientos sociales (en espacios urbanos de la época, la mayoría de ellos) y en la cultura popular; así como en las experiencias (visibles, insignificantes e incluso ignoradas) de la vida cotidiana de los mexicanos, en la vida pública (diferencias, desencuentros y disidencias) de nuestros gobernantes y de los personajes sociales; narración más allá de la presentación o de la descripción de las fotografías, imaginarios colectivos en busca de una nación diferente o alternativa, durante la interminable transición a la democracia.

 

Por lo anterior sólo referiría, que así como el periodismo mexicano intentó ubicar y presentar los acontecimientos en su contexto; este relato de los días, este relato de los hechos puede ser utilizado como objeto de estudio no sólo por los comunicadores, sino también por los historiadores.

Así, y en la misma línea, la del uso de instrumentos de investigación, menciono sólo los siguientes ejemplos para la fotografía en movimiento y para la fotografía digital: el pasado 8 de marzo se dio a conocer la importancia de utilizar estudios cuantitativos en el análisis visual. La colega tesista de la Universidad de Guanajuato, Itzia Ruiz Correa, analizó las pautas repetitivas de la composición fotográfica de algunas de las películas en las que participó Gabriel Figueroa Mateos. “Las líneas, el punto de fuga, la composición y la regla de tercios muestran que cada una de las secuencias estaba planeada”. Figueroa creó una técnica. “Tarea relevante de la investigadora pues recordemos que el cine se forma de 24 fotografías por segundo y una película puede tener más de 14 mil secuencias. [La tesista] secciona las secuencias para analizar una a una las fotografías” [Gabriel Figueroa hizo buen cine desde el punto de vista científico].

Mientras que el físico de la UNAM, Adrián Santuario, “obtuvo aproximaciones de los colores de tez de los 500 diputados federales del país”, tras analizar las imágenes de ellos, disponibles en internet. El investigador promedió los pixeles de la representación digital de estas personas y aportó elementos relevantes en el tema del racismo en México. Detalle aparte, el maquillaje que utilizaron en su mayoría las mujeres y, por supuesto, la forma en que fueron tomadas las fotos. Cabe hacer mención que históricamente y “desde la época porfirista surgió la tradición entre los políticos de casarse con mujeres de tez clara”, más información en: Así se ven los tonos de piel de 500 diputados mexicanos a partir de sus fotos en internet.

Sirva este mínimo acercamiento metodológico para remarcar la importancia de la interdisciplina, así como de la ventaja en la creación de instrumentos para abordar la fotografía como fuente de la historia.

¡Bienvenido cualquier comentario!

__

* Susana ha ejercido la docencia, el periodismo y la investigación histórica; la UNAM le reconoce los grados de licenciatura en Periodismo y Comunicación Colectiva y de maestría en Historia. La también pasante en la Especialidad en Derecho de la Información es candidata al grado de historiadora también por la UNAM. Algunos de sus materiales pueden encontrarse en: http://www.researchgate.net/profile/Susana_Aguilar2/publications

[1] Susana Rodríguez Aguilar, Tesis: “Los actores-personaje de los relatos periodísticos en la campaña electoral del Lic. Carlos Salinas de Gortari. Análisis de notas informativas y artículos de fondo de los periódicos El Nacional y La Jornada, en la etapa pro-voto”, UNAM, 1991.

[2] Por cuanto a las zonas de preferencia en las páginas pares o nones se usó la teoría de la imagen periodística de Lorenzo Vilches, donde el investigador marcó siete espacios para identificar la relevancia de la imagen cuando se lee el diario, y catorce espacios cuando se diagrama el periódico, considerando la apertura de dos páginas del mismo; sin embargo, también debe contemplarse que la fotografía, los textos y los anuncios compiten por un espacio en cada página. Para lograr una mejor interpretación y análisis de las fotografías seleccionadas del material hemerográfico es necesario identificar en cada uno de los registros por lo menos: fecha y sección, independientemente del número de imágenes publicadas, así como las relaciones que guarda la foto con el diseño periodístico y con la diagramación o compaginación, que en conjunto buscan equilibrio y armonía en la presentación. Ver Susana Rodríguez Aguilar, Tesis: “La mirada crítica del fotorreportero Pedro Valtierra, (1977-1986)”, UNAM, 2012.

Anuncios

Marcos y la prensa (segunda y última parte)

por Susana Rodríguez Aguilar*

La fotografía que historié el pasado 15 de abril da cuenta del momento en el que el “subcomandante Marcos” escribe y usa una máquina Olivetti. El lector se preguntará: ¿qué escribió el sub, ese 9 de marzo de 1994?

Tecleó los salvoconductos que nos permitieron salir de la comunidad “Selva Cañada 12” tanto al reportero Juan Manuel Alvarado del periódico El Norte como a la reportera que escribe estas líneas, Susana Rodríguez de la revista Mira. En punto de las 14 horas. El machote del salvoconducto a máquina y cuyos espacios vacíos fueron llenados a mano con letras en tinta azul, advertía: “Sí comete alguna falta contra la comunidad debe ser corrido inmediatamente, si no cumple las medidas de seguridad perderá el derecho a moverse dentro de nuestro territorio”. Mi salvoconducto con clave DOC. 0903-EZ tiene la vigencia del 10 al 15 de marzo de 1994.

Con la media cuartilla de papel bond que firmó el “Sub. Comandante Insurgente Marcos. C.C.R.I. – C.G. del EZLN. Chiapas, México” inició la salida del primer grupo de periodistas que ingresó a zona zapatista, después de las Jornadas de la paz y la reconciliación. La larga espera que comenzó la mañana del domingo 6 de marzo, en el ejido de San Miguel, municipio de Ocosingo, Chiapas, obtuvo frutos esa noche en la que el subcomandante se apersonó, de entre las sombras, para dar la bienvenida; para dar entrevistas al día siguiente y celebrar horas después el Día de la Mujer. La breve estancia terminó ese martes 9 de marzo.

Las redacciones esperaban los materiales generados en “la Selva Lacandona”. En realidad, el contexto era el principio y fin de diversas rancherías que tenían en común: insalubridad, falta de servicios, pisos de tierra, animales desnutridos y deshidratados, pobladores con carencias pero solidarios al compartir café, arroz y frijoles a los visitantes que asaltaron el lugar con cámaras y grabadoras.

En realidad, el fin y principio de un interminable desfile de representantes de los medios de comunicación que creció hasta incluir a personajes famosos de distintas nacionalidades, de distintos oficios y beneficios. El criterio zapatista determinó quién accedía a su territorio, flanqueado por lugareños, maderos y piedras. Los periodistas extranjeros avanzaron en simpatía más que los nacionales. Los tours zapatistas derivaron en franquicias y la denominación de origen se internacionalizó. El cerco informativo nacional cedió paso al cerco informativo globalizado. A partir de 1994, el libre comercio se consolidó en México.

De regreso al detalle, Alvarado salió de esta zona con su salvoconducto y además, con una carta que realizó y le entregó el subcomandante. Ante la petición del reportero, que pretendía obtener un “mensaje para el país”, el sub optó por escribir un mensaje que abordó la verdad y la mentira en términos militares, en términos periodísticos. La misiva fue publicada por el periódico Reforma en una página par, dos días después. Una ventaja del diarismo por sobre los medios semanales.

Susana 1
Infografía Rodas: Carta del Sub. Comandante Insurgente Marcos, periódico Reforma, 11 de marzo 1994.

Era el tiempo en el que nacieron, crecieron y permanecieron empresas periodísticas que vieron en el zapatismo de fin de siglo, un nicho económico para subsistir. Época en la que distintos grupos de la sociedad civil, de las artes e incluso de la academia tomaron la bandera los rebeldes chiapanecos como acicate para cuestionar y confrontar al gobierno en turno, al sistema político vigente. Año en el que la imagen periodística dio cuenta de los personajes encapuchados, de los personajes asesinados, de los personajes que se disputaron el poder en el proceso federal electoral, de los personajes urbanos que apoyaron las demandas de aquellos personajes sin rostro visible.

Tiempos de cartas y solicitudes. Algunas cuajaron y otras no. Por ejemplo, el fotógrafo Pedro Valtierra envió la suya al subcomandante Marcos, el uno de febrero de 1994, titulada: “solicitud urgente” y para ello utilizó la sección El Correo Ilustrado del periódico La Jornada. Mientras que Miguel Ángel Granados Chapa, en ese entonces director general de la revista Mira, también solicitó ser recibido. Distintos factores no permitieron estos encuentros de inmediato.

Las enviadas de la revista Mira [Patricia Aridjis y Susana Rodríguez] también hicieron lo propio al solicitar entrevistar a las mujeres insurgentes, cuando se hospedaron en la Catedral de San Cristóbal de las Casas, donde oficiaba el obispo Samuel Ruiz. La petición derivó en la realización de fotos y la obtención de una de las primeras entrevistas que dieron las delegadas del CCRI-CG del EZLN: Ramona y Ana María, a un medio de comunicación.

En cuanto al regreso a la comunidad zapatista, en mi caso, no fue de inmediato. A la instrucción de Humberto Musacchio, en ese entonces subdirector de la revista Mira, de realizar una nota de color que diera cuenta de lo que ocurrido al interior de la Catedral chiapaneca, durante la estancia de los integrantes del EZLN [Reclusión en la Catedral], habría que sumar el factor económico, así como la larga espera en diversos retenes; todo en conjunto determinó mi reingreso a la “Selva Cañada 12”, pero esa, esa es otra historia.

Susana2
Insurgente del EZLN y Susana Rodríguez en un campamento zapatista, foto de Juan Manuel Alvarado, marzo 1994.

Más allá de la crónica periodística, más allá de la coyuntura noticiosa, con el apoyo de la historia oral y de los diversos materiales hemerográficos, éste relato en dos partes pretendió también construir una segunda imagen histórica, pero en la mente del lector. El uso de técnicas y metodologías de la historia me permitieron entrecruzar la información publicada, los testimonios orales y el contenido de la fotografía de Marcos y la prensa; el inició de este ejercicio está en las fuentes primarias que dieron cuenta de la cobertura periodística de 1994, una parte del proceso histórico social y hasta cultural de México.

Así y tras considerar que existen vivencias y anécdotas de las cuales no se tiene un respaldo en negativo, en metadato o en papel fotográfico, la narración ayuda a moldear el imaginario, ya que “para no olvidar es imperativo un ejercicio pleno del recuerdo al rescatar y recuperar las vivencias podemos analizarlas, interpretarlas y comprenderlas”.[1]

A manera de epílogo, de entre la luz y la sombra, un extracto del comunicado firmado, desde las montañas del Sureste Mexicano, por el subcomandante insurgente Galeano: ‘Ni estoy ni he estado enfermo, ni estoy ni he estado muerto. O sí, aunque tantas veces me mataron, tantas veces me morí, y de nuevo estoy aquí. Si alentamos esos rumores fue porque así convenía. El último gran truco del holograma fue simular enfermedad terminal, e incluso todas las muertes que ha padecido […] Dicho todo lo anterior, siendo las 02:08 del 25 de mayo del 2014 en el frente de combate suroriental del EZLN, declaro que deja de existir el conocido como Subcomandante Insurgente Marcos, el autodenominado ‘subcomandante de acero inoxidable’.

Bienvenido cualquier comentario.

_________

* Susana ejerce como reportera e historiadora y, a la fecha, trabaja en el tema doctoral: Discurso visual del periódico La Jornada, en el Posgrado en Historia de la UNAM. Algunos de sus textos sobre la prensa, el acceso a la información y el fotoperiodismo en México pueden leerse en la página web Researchgate.net

[1] Eugenia Meyer, “Una historia de atrevidos vuelos”, en Revista de la Universidad de México, abril 2015. Texto leído en La Habana, Cuba, el 28 de febrero de 2014, en la ceremonia la historiadora fue investida como miembro corresponsal extranjero de la Academia de la Historia de Cuba.

http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/articulo.php?publicacion=788&art=16601&sec=Artículos, consultado el 15 de mayo del 2015.