Georgia O’Keeffe o el desarrollo de una particular identidad visual a través de una mirada a lo esencial.

por Helena Talaya-Manso[1]

“[I try to capture]  the unexplainable thing in nature that makes me feel the world is so big far beyond my understanding -to understand maybe by trying to put it into form. To find the feeling of infinity on the horizon line or jut over the next hill” ~ Georgia O’Keeffe, 1977

Mi interés por Georgia O’Keeffe (1887-1986) empezó tras una visita a la zona casi desértica del estado de Nuevo México en el centro de los Estados Unidos. En la ciudad de Santa Fé, se encuentra su museo en el que se exhiben la mayoría de sus pinturas, sus características flores enormes, y sus paisajes del desierto y también fotografías de la autora tomadas por su marido el fotógrafo Alfred Stieglitz (1854-1946).

Georgia O'Keffee on Gohsto Ranch Portal, New Mexico, circa 1960's. Todd Webb ) American, 1905-2000)
Georgia O’Keffee on Gohsto Ranch Portal, New Mexico, circa 1960’s. Todd Webb (American, 1905-2000)

O’Keeffe nació en una granja en Wisconsin en 1887, y ya desde niña declaró su vocación de artista. Se formó en el Art Institute de Chicago y después en New York donde empezó a desarrollar su pintura en el realismo imitativo, pero pronto se dio cuenta que este estilo tradicional no le servía para expresarse. Abrazó el principio de que el propósito del arte es la expresión de las ideas y sentimientos personales del artista, y que eso sólo era posible conseguir en pintura a través de la armonía y arreglos de líneas y colores.

Empezó a descubrir su lenguaje personal en el cual pudiera expresar sus propios sentimientos e ideas y comenzó una serie de pinturas que desembocarían en su característico estilo -desarrollado desde 1929- en el que partiendo de una forma orgánica fácilmente reconocible, especialmente paisajes y flores, la autora realiza una operación intelectual de abstracción, enfocando su mirada en las particularidades de estos: mirar de cerca el interior de la flor, o un simple objeto encontrado en sus paseos por el desierto, como metonimia de todo su significado general.

OKeeffee- Two Calla Lillies on Pink-1928

Para pintar el desierto, la autora confiesa varios ensayos escritos que no sabe cómo, y lo hace mediante la recolección de objetos muertos, como palos, huesos, calaveras de animales muertos, que ella lleva consigo a su estudio para observarlos de cerca, inspirarse de ellos, y extraer su esencia. En 1931 dijo “Siempre quise pintar el desierto y no sabía cómo. Siempre pensé que no podía permanecer allí el tiempo suficiente, así que traje a casa los huesos blanquecinos como mis símbolos del desierto. Para mí son lo más bello que conozco”.

Hills- Lavender, Ghost Ranch, New Mexico II, 1935
Hills- Lavender, Ghost Ranch, New Mexico II, 1935.

Lo que interesa de la mirada de O’Keeffe es la manera en que condensa la inmensidad de un paisaje, el desierto, y el sentimiento que provoca su contemplación, en solo un trozo de lienzo.

Lo visual, como la vastedad de un paisaje como el desierto, para ser procesado, debe pasar por el análisis visual minucioso de un objeto, que representa en sí mismo toda esta inmensidad. Y al mismo tiempo toda la belleza del mismo.

Lo esencial de la mirada de O’Keeffe se ve de alguna manera mejor representado en sus grandes pinturas de flores, en las que la representación orgánica de una flor alcanza casi grados de abstracción pictórica. En sus características pinturas de flores, el lienzo entero está normalmente ocupado por una o dos flores, pintadas desde extremadamente cerca. Es una extrema observación del detalle, ampliado casi hasta la extenuación. Como resultado, los bordes de las hojas y de los estambres están fuera del lienzo. A través de esta observación con ‘lupa’, las flores adquieren una dimensión superior a su contexto natural, pasando de ser un objeto concreto, a tener una grandiosa magnificencia.

Todo ello, con el objetivo quizá de querer reflejar más que la esencia de un objeto, la significación esencial del mismo. Y todo ello a través de un ejercicio conceptual de abstracción de la mirada y la representación de la misma.

_____________________________________________________________________________________________

[1] Doctora en Estudios Hispánicos por la Universidad de Houston y Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Valencia. Ha impartido la docencia en varias universidades en Estados Unidos y Canadá y actualmente imparte cursos de español en la universidad de Tufts , Boston, MA. Helena ha presentado sus trabajos en simposios en Europa, Estados Unidos, Puerto Rico y México. Su área de investigación abarca las narrativas en las que la imagen ocupa un papel predominante, entre otros destacan su análisis de la revista La Luna de Madrid (1983-88) como expresión mediática de la Movida madrileña o sus estudios sobre los carteles y fotografías de la Guerra Civil española (1936-1939).

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s